Crítica del estreno de la segunda temporada de ‘Scream Queens’

14434890_1195722640500521_3553782062945939273_o
La segunda temporada de Scream Queens empieza igual que lo hizo la primera, con un flashback. Esta vez nos trasladamos a la noche de Halloween de 1985, concretamente a la fiesta que se está celebrando en el hospital que treinta años después comprará Dean Munsch para reinventarse como Doctor Munsch. En esta ocasión no vemos a un puñado de adolescentes siendo irresponsables, sino que la serie va un paso más allá y ahora nos enseña a un doctor (Jerry O’Connell) lanzando a un paciente aún vivo a los pantanos de detrás del hospital para que los insectos y las bacterias hagan desaparecer su cuerpo. Ahora las chicas de Kappa ya no parecen tan horribles, ¿eh?

Por si eso fuera poco, resulta que el hombre que acaba en el fondo del pantano tiene a su mujer embarazada esperándole en la sala de espera. Aunque este año no hay bebé de la bañera, parece ser que no nos faltaran bebés vengativos. Y, ¡ojo! ¡Este también viene con disfraz incluido! Lo más importante de esta escena es el primer vistazo que nos da al asesino de la temporada: el Green Meanie. Una especie de monstruo del pantano cornudo y verde, muchísimo más terrorífico que el Red Devil de la temporada pasada. Otra muestra más de que este año Scream Queens quiere explorar la parte horror del género “comedy-horror” que ella misma inventó.

Tras esta perturbadora introducción, dejamos 1985 para volver a la actualidad. Cathy Munsch, ahora un símbolo internacional del activismo que se harta a hacer TED Talks, hace pública su intención de arreglar el sistema sanitario norteamericano. Para ello ha comprado C.U.R.E., el hospital del flashback, que regentará ella misma y se centrará en buscar la cura para esos casos extremos que el resto de hospitales hayan descartado por incurables. Por supuesto, lo primero que hace Munsch es llenar el hospital de doctores buenorros: Brock Holt (John Stamos), un cirujano prodigio con una mano transplantada que va por libre, y Cassidy Cascade (Taylor Lautner), un guaperas misterioso con la temperatura corporal de un muerto. Poco más sabemos de ellos a estas alturas, sólo que tienen tantas posibilidades de ser el asesino como cualquier otro personaje.

A continuación, Cathy Munsch se va a ver a Zayday y le ofrece pagarle toda su educación a cambio de unirse a C.U.R.E. como estudiante de medicina en prácticas. Más tarde hará exactamente la misma propuesta a las Chanel. ¿Qué turbios secretos se esconden tras los actos de Munsch? De momento lo único que sabemos es que necesita que el hospital funcione por “profundos motivos personales”, aunque eso no explica por qué ha querido contratar a Zayday y las Chanel.



Finalmente volvemos a ver a las Chanel, que no necesitan más que un par de minutos en pantalla para recordarnos qué es lo que nos enganchó de esta serie en su primera temporada. Resulta que, tras ser condenadas por los crímenes del Red Devil, se convirtieron en las protagonistas de un documental al más puro estilo Making a Murderer que acabó probando su inocencia. Aunque el documental sirvió para sacarlas de la cárcel, también las ha convertido en las personas más odiadas de América. Cuando Munsch las encuentra están tan desesperadas que aceptan trabajar para ella a pesar de todo lo ocurrido.

El caso médico de la semana (la nueva estructura a lo procedural es otro ejemplo de la remodelación de Scream Queens) es el de una mujer que padece el “síndrome del hombre lobo” y tiene todo el cuerpo cubierto de pelo. Aunque Zayday pone todo su empeño en ayudarla, al final es Chanel la que encuentra una solución (tan absurda como toda esta trama) a su problema. Esto le da puntos frente a Munsch, que vuelve a dejar claro que está muy interesada en mantener a las Chanel en plantilla aunque seguimos sin saber por qué. Más vale que todas estas preguntas acaben teniendo una respuesta que esté ligada de alguna forma al misterio del Green Meanie.

El capítulo acaba en cliffhanger. Chanel 5 está cubriendo el turno de noche cuando aparece el Green Meanie, dejando un inexplicable rastro de baba verde a su paso, y decapita a la mujer lobo frente a sus ojos. Todo apunta a que la siguiente será ella, pero tendremos que esperar hasta la semana que viene para ver si los guionistas se han atrevido a matar a uno de los personajes más icónicos. Será un palo si es así, la verdad; las Chanel siguen siendo lo mejor de la serie. Y no hay mucho que se salve ahora mismo.


Sus intentos por diversificarse han despojado Scream Queens de su identidad. Haber tomado la ruta del miedo ha hecho sufrir al humor campy que la había caracterizado desde su estreno que, aunque absurdo y exagerado a más no poder, era el corazón de la serie. El guión siempre ha dejado mucho que desear, sobretodo en cuanto a resolución de tramas, pero como mínimo sus one-liners nos sacaban alguna que otra carcajada y daban material para gifs. Este primer capítulo de la segunda temporada no logra ni siquiera eso.

En vez de intentar reinventarse para atraer a un público que, a juzgar por los datos de audiencia, sigue sin acudir a la llamada, tal vez lo que Ryan Murphy debería haber hecho es ceñirse a sus instintos y mantener el tono que siempre había imaginado. Se pueden criticar muchas cosas de la primera temporada, pero como mínimo sabía lo que era y apostaba por ello. Ahora, Scream Queens está a medio camino entre American Horror Story versión Disney Channel y Anatomía de Grey si, en vez de Shonda Rhimes, el showrunner fuera Zach Galifianakis. Esperemos que con el segundo episodio esto mejore.

Vuelve ‘Scream Queens’, ¿dónde nos habíamos quedado?





¡Llegó la hora! Por triste que sea ver el verano agonizar y el fin de nuestras vacaciones, lo bueno del otoño es que vuelven todas nuestras series favoritas. Entre ellas Scream Queens, que estrena segunda temporada el próximo martes 20 de septiembre. Eso sí, de momento sólo en Estados Unidos. Aún no hay fecha de estreno en nuestro país ni siquiera para la primera temporada, ya que FOX España rechazó comprarla y aún no se sabe si alguna otra cadena se decidirá a hacerlo. Qué panda de idiot hookers.



Dejémonos de malas noticias y pasemos a temas más alegres. ¿Tenéis ganas de volver a ver a las Chanel? ¿Estáis emocionados por saber qué ha pasado con Hester tras el éxito de su diabólico plan? ¿Hype por las nubes? Probablemente no. Hablando en plata, lo cierto es que Scream Queens decepcionó mucho la temporada pasada; la prueba está en que las audiencias fueron pésimas ya desde su estreno y sólo empeoraron a medida que avanzaba la serie. A pesar de tener un reparto de lujo y una premisa muy prometedora, nunca llegó a estar al nivel que auguraban todos esos teasers y one-liners con los que muy acertadamente se había promocionado. Espero que no estemos frente a otro caso más de un equipo de marketing con más talento que los propios guionistas, que ya hemos tenido suficientes de estos este verano.

Aún así, algunos somos de tropezar mil veces con la misma piedra hasta que al final le cogemos cariño, Ryan Murphy siendo aquí la piedra en cuestión. En una reciente entrevista con The Hollywood Reporter, Murphy admitió que la serie no había tenido el éxito esperado, aunque sí funcionó bien en los servicios on-demand y generó bastante tráfico en redes sociales. Al parecer eso fue suficiente para que fuera renovada, pero también ayuda el hecho de que el showrunner tenga tan buena relación con los ejecutivos al mando de FOX.

Ryan no es de los que se acobardan y habló sin tapujos de que Scream Queensnecesitaba urgentemente algunos arreglos y, sobretodo, ampliar audiencias. La elitista fraternidad femenina Kappa Kappa Tau estaba muy bien para echar unas risas de vez en cuando, pero lo cierto es que era muy difícil empatizar con unos personajes tan caricaturescos. Es verdad que, desde un primer momento, la serie dejó muy claro que no pretendía ser nada más que exagerada y surrealista, pero esta clase de humor no es para todo el mundo y FOX sigue siendo un canal más bien mainstream.



A juzgar por lo que hemos podido ver hasta ahora de esta segunda temporada, parece ser que esta vez han aprendido de los errores cometidos y están intentando enmendarlos, en parte tomando algunas ideas prestadas de lo que sí ha funcionado con la joya de la corona de Ryan Murphy Productions, American Horror Story. Ahora Scream Queens cuenta con un reparto masculino mucho más amplio, a la vez que parece haber aparcado un poco el humor campy y los colores pastel que caracterizaron la primera temporada para centrarse en el elemento de terror de la serie. El año pasado la gran mayoría de espectadores eran gente muy joven que formaban parte de la demográfica millennial, así que con todos estos cambios la segunda temporada busca atraer a un público mayor y más diverso.

Pero antes de entrar en detalle sobre la segunda temporada, en Cine Ding Dong! hemos pensado que la mejor manera de prepararnos para lo que las Chanel y compañía nos tengan preparado es hacer un repaso de cómo acabó la primera temporada para ponernos al día. Así pues, ¿dónde nos habíamos quedado?

El final de la primera temporada y la identidad del Red Devil


La gran incógnita de la temporada pasada fue quién se escondía detrás de los asesinatos cometidos en la fraternidad de chicas Kappa Kappa Tau y cuál era el motivo que le empujaba a hacerlo. Bien, pues aquí tenéis a vuestro Red Devil:


La gran revelación del último capítulo fue que el bebé del incidente de la bañera era en realidad Hester (Lea Michele), hermana melliza de Boone (Nick Jonas) y cerebro tras la máscara del Red Devil. Resultó que, después de que la madre muriera durante el parto en 1995, otra de las chicas de Kappa Kappa Tau se hizo cargo de los bebés, aunque acabó suicidándose carcomida por los remordimientos. Esa chica era la hermana pequeña de Gigi (Nasim Pedrad), y aquí nace toda la locura que culminó con el Red Devil y los asesinatos en la Universidad Wallace.

La muerte de su hermana sumió a Gigi en una espiral de demencia que la llevó a ser ingresada en un hospital mental junto a sus dos sobrinos adoptivos, Hester y Boone. Por supuesto nadie cuestiona que una mujer con problemas mentales mantenga la custodia de un par de bebés recién nacidos y los críe en un manicomio, esto es Scream Queens. Sea como fuere, allí Gigi pasó los siguientes años de su vida tejiendo un malvado plan para vengarse de Kappa Kappa Tau y todos aquellos que ella consideraba responsables de la muerte de su hermana. Boone y Hester crecieron ya en ese ambiente y no había más opción para ellos que sumarse a los planes de Gigi. El cuarto Red Devil era en realidad Pete (Diego Boneta), que había descubierto la identidad secreta de los asesinos desde un buen principio y había aceptado colaborar con ellos a cambio de que le perdonaran la vida.

Gigi, Boone y Pete murieron intentando llevar a cabo la venganza sobre Kappa, pero Hester llegó hasta el final con éxito. No solamente eso, sino que además consiguió hacer cargar con toda la culpa a las Chanel, algo que acabó siendo una bendición para el resto de personajes: Cathy Munsch (Jamie Lee Curtis) se convirtió en una influyente escritora famosa en todo el mundo por sus ensayos sobre feminismo, Denise Hemphill fue ascendida a agente del FBI y Kappa volvió a nacer bajo el liderazgo de Zayday (Keke Palmer) y Grace (Skyler Samuels).

¿El resto de personajes? Bueno, pues murieron, en su mayoría. Aunque después de lo que pasó con Nick Jonas la temporada pasada, no sería raro que nos encontraramos con alguna resurreción sorpresa en esta segunda entrega. Quién sabe, todo es posible si los fans son suficientemente convincentes.

Lo que sabemos de la segunda temporada


Nueva temporada, nuevo escenario. Nos desplazamos de la Universidad Wallace al hospital que acaba de comprar y dirige Cathy Munsch, que ha dejado atrás sus días como docente para centrarse en un nuevo objetivo aún más ambicioso: arreglar el sistema sanitario estadounidense. Para ello ha contratado a Zayday, que resultó ser una alumna prodigio que se graduó en solamente tres años y es ahora una estudiante de medicina, y también a dos doctores de buen ver: Brock Holt (John Stamos) y Cassidy Cascade (Taylor Lautner). Para sorpresa de todos, también ha contratado a las Chanel como enfermeras. Pero, un momento, ¿no estaban las Chanel en la cárcel?



Cuando empezamos la nueva temporada descubrimos que finalmente Hester fue detenida y encarcelada por todos los asesinatos cometidos por el Red Devil y las Chanel fueron liberadas, aunque su fortuna no ha mejorado mucho. Después de que sus padres renegaran de ellas al final de la temporada pasada, Chanel Oberlin (Emma Roberts), Chanel #3 (Billie Lourd) y Chanel #5 (Abigail Breslin) han acabado tan pobres que se ven obligadas a vestir ropa pasada de moda. Toda una tragedia para ellas, como os podéis imaginar. Es en ese momento de desesperación cuando aparece Cathy Munsch para ofrecerles un trabajo en su nuevo hospital. Los motivos de Munsch para contratar a las Chanel y acogerlas bajo su protección son más que turbios, pero a estas alturas de la pre-temporada aún no sabemos qué está escondiendo.

A todo esto, ¿dónde está Hester ahora? ¿La veremos esta nueva temporada? Pues parece ser que sí y, además, en un papel muy interesante. Siguiendo su historial de hacer homenaje a grandes películas del género de terror, a Ryan Murphy se le ha ocurrido hacer un juego de palabras con el nombre de Hester y el mítico personaje de El silencio de los corderos, Hannibal Lecter. Nace así #HannibalHester, que por lo que parece tendrá el mismo rol en la serie que su homónimo tenía en la película de Jonathan Demme: será la encargada de guiar a Denise Hemphill en su investigación para encontrar al nuevo asesino de turno. Aunque la revelación del Red Devil en el último capítulo de la temporada pasada fue más bien floja, es innegable que la interpretación de Lea Michele fue de lo mejor de la serie, así que su vuelta en esta segunda temporada es más que bienvenida.


Como punto final, cabe decir que parece que las reglas del juego han cambiado sustancialmente en esta nueva entrega. Es mejor no adelantar acontecimientos, sobretodo teniendo en cuenta que al maestro Murphy se le da muy bien vender el producto aunque luego acabe siendo una decepción, pero es cierto que Scream Queens parece haber tomado un giro importante. Con Kappa Kappa Tau y el Red Devil a sus espaldas, esta nueva temporada parece que busca ser algo completamente distinto a lo que fue el año pasado. Vamos a estar muy pendientes de si esta vez tiene éxito en sus pretensiones.

‘Stranger Things’, una primera temporada excel·lent

Netflix no només té molts diners, sinó també molt bon ull. Ho ha demostrat una vegada i una altra des dels seus inicis, aportant al mercat actual productes d’una qualitat, en moltes ocasions, clarament superior al que aporten les grans productores i cadenes de televisió que ja fa anys que estan assentades a Hollywood. És per això que aquesta web de pel·lícules i sèries on-demand s’ha atrevit a invertir un pressupost bilionari en continguts originals, signats pel millor talent del que la indústria cinematogràfica disposa actualment. Com no podia ser d’altra manera, aquesta combinació de factors assegura que els resultats siguin magnífics. N’és un bon exemple Stranger Things, una sèrie de només vuit capítols que es va estrenar aquest juliol passat i que ha estat del més comentat de l’estiu.


Stranger Things barreja els gèneres de ciència ficció, fantasia, terror i aventures, i gira al voltant de la misteriosa desaparició d’en Will Byers i de totes les circumstàncies paranormals a les que s’hauran d’enfrontar els seus amics i la seva família per trobar-lo. La sèrie, distribuïda per Netflix, està escrita i dirigida pels germans Matt i Ross Duffer, i compta com a cap de cartell amb Winona Ryder. La resta del repartiment (amb l’excepció de David Harbour) està conformat per cares noves però no per això menys brillants. De fet, un dels aspectes de Stranger Things que més ha encisat als crítics és el gran talent que ha demostrat aquesta colla de joves actors que eren completament desconeguts fins ara. Ara bé, la que s’emporta el gat a l’aigua sense cap tipus de dubte és Millie Bobby Brown, que dóna vida a Eleven (probablement el personatge més fascinant de tota la sèrie) i que amb només 12 anys fa una interpretació digne de Globus d’Or, Emmys i el que faci falta.


La història és explicada des del punt de vista de tres grups diferents de protagonistes: els adults, els adolescents i els nens. Desenganyem-nos, on la sèrie es creix és en els minuts que dedica al grup de nens intentant resoldre el misteri de la desaparició del seu amic; tot i així, els conflictes que viuen la resta de personatges tampoc deixen de ser intrigants i són clau per fer avançar la història. En definitiva, no hi ha cap argument secundari que es faci pesat ni que freni el ritme frenètic del misteri principal. El cert és que Stranger Things bé podria tractar-se d’una pel·lícula de 8 hores, en el millor dels sentits. Al no comptar amb una estructura episòdica, la història mai dóna sensació d’acabament i el suspens es manté d’un capítol a l’altre. És per això que és la sèrie perfecta per marcar-se un binge-watching i acabar-la tota en un cap de setmana.

Stranger Things és una carta d’amor als anys 80. No només la història està situada en aquesta dècada, sinó que, durant el transcurs dels vuit episodis dels que consta la primera temporada, hi ha centenars de referències (algunes menys subtils que d’altres) a tot allò que va fer gran la indústria de l’entreteniment durant aquella època. Hi ha jugat un paper molt important el fet de que els creadors de la sèrie, els germans Duffer, siguin uns autoproclamats fanboys de Steven Spielberg. Stranger Thingstambé fa homenatge a les obres de Stephen King, George Lucas i John Carpenter, entre d’altres, però és la influència del mític director d’E.T. l’extraterrestre la més notòria de totes.

A Hollywood no els ha passat per alt les moltes similituds, tant en to com en currículum, que tenen els germans Duffer amb els germans Russo. Aquests últims també van començar a la televisió i van acabar fent un pas de gegant al agafar el relleu de Joss Whedon com a directors estrella de l’univers cinemàtic de Marvel,. Sembla ser que ara tothom té el punt de mira posat en Matt i Ross Duffer per veure si seguiran el mateix camí. De fet, hi ha rumors que apunten que alguns dels més grans estudis ja els estan intentant fitxar per a les seves respectives franquícies. Personalment, trobo que on millor encaixarien seria a l’univers cinemàtic de monstres clàssics que està intentant crear Universal.


No tot són bones notícies, però. Per acabar cal dir que pesa sobre nosaltres, enamorats de Stranger Things, una pregunta que encara està per resoldre: renovarà Netflix el projecte dels germans Duffer per una segona temporada? Doncs resulta que, al contrari del que l’èxit d’audiència i les bones crítiques semblen indicar, no està tan clar. La ciència ficció i la fantasia són uns gèneres amb els que resulta molt fàcil enganxar-se els dits. Tant pot ser que surti una obra mestra revolucionària que defineixi una generació, com un disbarat més propi del que podria passar pel cap d’un nen de tres anys jugant amb una nau espacial de cartró. Aquesta primera temporada de Stranger Things és indiscutiblement brillant, però val la pena arriscar-se a allargar-ho amb una segona temporada que no sigui capaç d’arribar al mateix nivell i que ens deixi a tots amb mal sabor de boca?

Crear tot un món amb les seves pròpies regles és molt ambiciós, i com més s’explora més es corre el risc de ficar-se en un cul-de-sac argumental del que els guionistes no sàpiguen sortir. No seria la primera vegada que una sèrie que comença de manera immillorable cau en desgràcia per voler allargar massa una història que només necessitava un parell o tres de temporades per ser explicada (Lost, sense anar més lluny). Sabeu allò de “lo bueno si breve…”? Això mateix deu estar pensant Netflix que, tot i ser molt conscient de que la sèrie ha captivat a mig món, encara no l’ha renovat i ha dit públicament que no es prendrà cap decisió precipitada al respecte.


Què creieu vosaltres? Us ha agradat Stranger Things? Si és així, creieu que hauria de tenir una segona temporada? I una tercera? Deixeu els vostres comentaris a sota d’aquestes línies!

Valoració: 8.5/10

'Scream Queens', l’últim atreviment del creador d’'American Horror Story' i 'Glee'






Potser la sèrie més esperada d’aquesta tardor, Scream Queens va debutar ahir al vespre amb un doble episodi que ha batut tots els rècords d’audiència possibles i ha embogit les xarxes socials. Dues hores carregades de misteris, cares conegudes, colors pastel i eloqüents diàlegs que han convençut tant a espectadors com a crítics. Sens dubte, un altre èxit que toca sumar a la carrera professional del creador Ryan Murphy, que també és la ment darrere d’American Horror Story, Glee i Nip/Tuck i un dels noms més influents del Hollywood actual.

Però què és, realment, Scream Queens? El primer capítol ens posa en context i traça l’esbós del que anirem veient durant la resta de la temporada: la fraternitat universitària per noies Kappa Kappa Tau, famosa per ser extremadament elitista, es converteixen d’un dia per l’altre en l’objectiu d’un assassí en sèrie emmascarat que sembra el terror al campus de la fictícia Universitat Wallace. Lluny d’assentar-se a esperar que aparegui el guapo de torn i salvi el dia, les noies de Kappa decideixen agafar el toro per les banyes i resoldre el problema pel seu propi compte. La identitat de l’assassí? Aquesta és la gran incògnita. Tothom té motius, tothom amaga alguna cosa i res és el que sembla.

Scream Queens s’enorgulleix d’auto-proclamar-se com la creadora d’un nou gènere que barreja horror i humor, i de fet aquest ha estat un dels seus principals reclams publicitaris. L’argument evoca aquells grans clàssics dels setanta i vuitanta com Halloween o Scream, alhora que al·ludeix a algunes mítiques comèdies americanes d’institut com Mean Girls o Heathers. En un principi pot semblar un risc intentar adaptar una producció d’aquest estil a la petita pantalla (el fracàs de Scream a la MTV n’és un bon exemple), però si algun avantatge té el format televisiu sobre el cinema és que atorga als guionistes molt més temps per desenvolupar els personatges i la història. Així doncs, Scream Queens compta amb prou marge de maniobra per evitar caure en els tòpics que històricament més han debilitat ambdós gèneres, com personatges massa plans o guions previsibles.


Un altre punt fort de Scream Queens és que ens presenta un repartiment d’enorme pedigrí i més variat que l’armari de les Chanels: Emma Roberts interpreta a la Chanel original, Chanel Oberlin, la presidenta i alfa absoluta de Kappa Kappa Tau i probablement el personatge més icònic de la sèrie. Adinerada, capritxosa, cruel, intolerant en tots els aspectes imaginables i amb la llengua extremadament afilada; els guionistes han esculpit deliberadament Chanel perquè sigui una caricatura, l’estereotip que es mofa de l’estereotip. No resultarà gens difícil als seguidors d’American Horror Story reconèixer en aquest personatge a una versió no-màgica de Madison Montgomery, la bruixa que va acabar d’empentar Emma Roberts a la fama quan va participar a la tercera temporada de la sèrie, American Horror Story: Coven.

Acompanyant a Roberts com a cap de cartell trobem a la genial Jamie Lee Curtis, que es posa en la pell de la implacable degana de la universitat Cathy Munsch. Veure a Roberts i Curtis juntes en escena és com veure un partit de tennis entre Nadal i Djokovic; només la manera que tenen de llençar-se els diàlegs l’una a l’altra com a punyalades ja converteix Scream Queens en una de les millors experiències televisives de la graella actual.


Però per si de cas això no fos suficient, Scream Queens també compta amb l’ex-protagonista de Glee Lea Michele, la nominada a l’Oscar Abigail Breslin i les estrelles musicals Nick Jonas i Ariana Grande, entre d’altres. No resulten gens sorprenents aquestes eleccions de càsting si es té en compte que, molt conscient de la franja demogràfica a la que va dirigida, la sèrie està plena de referències a la cultura pop més trendy del moment.

Què queda per dir? Doncs que Scream Queens és una genialitat; des de les interpretacions fins al guió, passant pel meticulós disseny de vestuari i la fotografia. La posada en escena, a més, ha estat simplement immillorable. Des de que va començar la campanya publicitària, gairebé un any abans de l’estrena de la sèrie, la cadena FOX va deixar molt clar que veia el projecte de Murphy com el nou cavall guanyador de la casa. No és d’estranyar, doncs, que hagi invertit tots els seus recursos en assegurar-se que la sèrie arrencava la temporada ja des d’una posició d’avantatge i amb més força que cap altre competidor. De fet, la promoció desplegada per Scream Queens ha estat de tal magnitud que fins i tot ha inspirat un article a la revista Vulture, que s’atreveix a dir que és la campanya publicitària més llarga mai feta per una sèrie de televisió. Si hem de jutjar basant-nos en els números d’audiència d’aquest primer capítol doble, l’aposta ha sortit bé.


És important matisar, però, que per gaudir de Scream Queens és imprescindible ser molt conscient del que es va a veure. Com dèiem, la sèrie de Ryan Murphy és alhora un homenatge a les pel·lícules clàssiques del cine de terror i un exemple de l’humor més surrealista i descarat. Està dissenyada perquè l’espectador s’assegui a mirar-la amb la predisposició de no prendre’s res massa seriosament, i és davant d’aquesta classe de públic on realment troba l’escenari ideal per lluir-se.

En definitiva, ens trobem davant d’un exemple més de que la televisió està passant per una època daurada històrica i som afortunats de poder-ho viure. Se’n parlarà molt, de Scream Queens; que no t’ho hagin d’explicar!

Valoració: 8.5/10

Guillermo del Toro ens brinda un esgarrifós conte de tardor amb Crimson Peak

Aquest cap de setmana Hollywood ja ha donat per començada la temporada de Halloween, i qui millor que Guillermo del Toro per donar-ne el tret de sortida? Després de tres anys dedicant-se més a escriure i produir que a dirigir, el director mexicà torna a agafar les regnes darrere de les càmeres amb Crimson Peak, un conte de tardor amb la mateixa foscor i misticisme que caracteritzen la majoria de les seves obres; el millor exemple sent l’inigualable El laberinto del fauno, que a dia d’avui encara és la seva Mona Lisa. Potser Crimson Peak no aconseguirà moure-la del seu pedestal, però no és un mal intent.


La història gira al voltant d’Edith Cushing (Mia Wasikowska), una jove londinenca de classe alta que ha quedat per sempre marcada després de perdre la mare quan era molt petita. Tot i tenir molt bons pretendents, com el doctor Alan McMichael (Charlie Hunnam), Edith està molt més preocupada per aconseguir publicar les històries de fantasmes que li agrada escriure que per trobar marit. La seva visió del món a la Jane Austen, però, canvia d’un dia per l’altre quan coneix a Thomas Sharpe (Tom Hiddleston), del que s’enamora perdudament i amb el que s’acaba casant. La parella es trasllada llavors a Allerdale Hall, la terrorífica mansió familiar on Sharpe viu amb la seva germana Lucille (Jessica Chastain), i és aquí on comença la pel·lícula de veritat.

Deixant de banda Jessica Chastain, que és un dels noms que últimament més ressona en les altes esferes de Hollywood, el repartiment està format per cares més aviat fresques. Potser Charlie Hunnam, Tom Hiddleston, o la mateixa protagonista del film, Mia Wasikowska, no han tingut encara massa temps per demostrar que són capaços de molt més que els personatges mítics que els han dut a la fama, però compensen la seva falta de rodatge amb l’allau de crítiques positives que sempre han obtingut les seves grans, si bé limitades, actuacions.


Tot i que la pel·lícula podria ser descrita com una versió moderna del clàssic argument de la casa encantada que tantes altres vegades s’ha vist en el cine de terror, el cert és que s’ha de reconèixer l’esforç posat en el guió perquè el contingut sigui original, els personatges no estereotipats i els diàlegs significatius. De fet, si agafem Crimson Peak i la separem per parts, és una obra mestra; cada detall està perfectament delineat i res és deixat a l’atzar. Els efectes visuals que donen vida a Allerdale Hall al·ludeixen al millor de Hitchcock i Kubrick i els colors utilitzats a cada fotograma juguen un paper clau, de fet Del Toro s’hi refereix com a un personatge més i cita Federico Fellini com la inspiració que l’ha portat a utilitzar una determinada paleta de colors per explicar una història concreta. A més, un altre valor afegit és que el mateix Guillermo del Toro ha composat la banda sonora, que és sens dubte una de les millors parts de la pel·lícula.


Malauradament, és precisament tota aquesta parafernàlia i simbolisme el que acaba convertint Crimson Peak en un elaborat drama romàntic disfressat d’història de fantasmes; que no estaria tan malament si no se l’hagués estat promocionant com la gran revelació de la temporada de Halloween. Tot i que és innegable que la cinematografia de Crimson Peak és espectacular i els escenaris semblen pinzellats per un artista gòtic, l’argument és més propi d’una tragèdia shakespeariana que d’una cinta de terror i la tensió es perd en les floritures de la narrativa.

No és qüestió de treure mèrit al que és sens dubte una molt bona pel·lícula, però tampoc seria encertat qualificar Crimson Peak de cine de terror. Hi ha moltes raons per anar-la a veure, com que a en Guillermo del Toro encara li surt el talent per les orelles o que és excepcionalment poètica tot i tractar-se d’una pel·lícula (bé podria ser una òpera); però si el que vols és encongir-te de por a la butaca, potser no és la teva millor opció.

'Scream Queens' Pilot Review [ENGLISH]

Who Is The Baby In The Flashback and What Connects Her or Him To The Killer?

The most talked-about TV show of this Fall season, Scream Queens, just premiered with a double- episode full of deaths, pastel colors, on-point one-liners and unanswered questions. Here we are not afraid of getting our hands dirty, and since we love to speculate and give our opinion even when no one asked us to, today we launch a new section called Speculation Queens. The purpose of this section is to try our hand at solving some of the mysteries the show presents or, at least, fuel a little friendly discussion. So, without further ado, please find the first edition of Speculation Queens below these lines.


Scream Queens is set in present day, 2015, but the pilot episode opens up with a flashback sequence that takes place in 1995 and shows us the first of many deaths to come: the pregnant pledge who dies after giving birth in a bathtub at a sorority party. This very first scene serves to set the tone of the show, introduces Kappa Kappa Tau and its typical pledge class, and presents the audience with a handful of crucial questions: Who is the girl? Who is the baby? Did she/he grow up to be one of the characters we know? What does the Red Devil killer have to do with all this?

We won’t be getting these answers any time soon, as Ryan Murphy himself said that “the mystery of the girl dying in the bathtub and the baby is played out through the whole season”, but we’re happy to speculate! What is certain is that we will be seeing a lot more of 1995 through flashbacks, since the bathtub incident is somehow related to the killings happening in present day.

Prior to last night’s premiere we had no idea why the Red Devil would blame Kappa for a death that occurred while a girl was giving birth with apparently no foul play involved, but now we know that what happened twenty years ago was actually a murder by omission. Except for one (who is she? Another loose end that may be critical!), all of the pledges ignored their sister when she was in need of urgent medical attention, and because of that she ended up dying in that bathtub.

With this new information on the table it’s much easier to understand why the bathtub baby would blame the sorority for his or her mother’s death, thus bringing us to the next key question: is that baby the Red Devil killer? It’s obviously too soon to draw any conclusions, but it’s fair to say that, as of now, this baby has more motives than anyone at Wallace University to be targeting Kappa Kappa Tau and its pledges.


It’s also reasonable to assume that the killer is not working alone, among other things because there would be very little mystery in figuring out who is hiding behind the Red Devil mask if we could just discard right away every other character who’s ever been in a scene with them. And since when is that Ryan Murphy’s style?

So back to the main query: who is the baby in the flashback? The only thing we know for a fact is that the aforementioned baby was born in 1995, so today she/he is 20; presumably a junior at Wallace University. Grace Gardner (Skyler Samuels) is the obvious choice, even to her own eyes. Indeed, Ryan Murphy has said that Grace “is convinced she is the baby”, which probably means that she is not and we are in for a hell of a plot twist. The truth is that the bathtub baby could be any other 20-year-old character, and we won’t be able to discard anyone until we know more about their backgrounds—up to this point purposely kept under wraps.

In my opinion, though, if the baby in the flashback turns out to be the killer, then that baby can’t be Grace. Grace Gardner is not the killer. The show is written in a way that makes everyone look suspicious and gives everyone a reason to act badly. That’s how they want us to perceive it, that’s the whole point of the “whodunit” plot, and that’s why we won’t be able to scratch off Grace from the list until the very last episode of the season. Still, she is not the killer, we all know that. In this game of ambivalent personalities, Grace leans more towards the ‘good’ end of the spectrum, and even if the character has layers that we have yet to discover, I personally believe that she will remain the heroine of the story until the end.

Now, the fact that Grace is not the killer doesn’t mean that those close to her can’t be. Whether or not Grace Gardner is the bathtub baby, it’s important to note a couple of things here that may or may not be clues: when she expressed her intention to join Kappa Kappa Tau, way before the news of a serial killer wandering freely around campus broke, both her father Wes Gardner (Oliver Hudson) and Pete Martínez (Diego Boneta) strongly advised her against it. Why? It certainly looks as if they knew what was about to happen and they were trying to protect her. From my humble point of view, this only serves to introduce two more suspects:

Wes Gardner: if Grace is in fact the baby in the flashback, Wes would be one of the main suspects. He lost the mother of his child to Kappa’s antics, and that would be a good enough reason to go on a killing spree. If Grace is not the baby and Wes has no connection to that 1995 death, though, his motives are just as foggy as everyone else’s.

Pete Martínez: we know that Pete despises fraternities, sororities and everything that has to do with the Greek system, but why? What happened to him that brought him to this point? We barely know anything about this character, except for the fact that he was obsessed with Chanel just a year ago—something that seems completely out of character for him. Perhaps Pete is the baby? Perhaps he only approached Chanel when he was a freshman because he was already conceiving a plan to get his revenge? We’re only two episodes in and it’s too early to point fingers, but there is something truly unsettling about Pete Martínez so I will say it now and I urge you to mark my words: my money is on him being the killer.


Our final conclusion is that, at this point, we know nothing; but that won’t stop us from trying!

PRIMERA IMAGEN DE JARED LETO COMO EL JOKER DE 'SUICIDE SQUAD'



Ayer David Ayer, el director de 'Suicide Squad', publicó en su cuenta de twitter la primera imagen de Jared Leto caracterizado como El Joker, el mítico villano de DC Comics. Había muchas razones para estar esperando este momento con impaciencia, como que 'Suicide Squad' ya apunta maneras para convertirse en el mayor éxito cinematográfico de DC Comics aunque apenas ha empezado a rodarse o que Jared Leto es un actorazo de pies a cabeza y reciente ganador de un Oscar. Si algo había despertado la curiosidad del público por este personaje, pero, es que la última vez que cobró vida en la gran pantalla fue a través de Heath Ledger, con una legendaria interpretación que no sólo le valió un Oscar póstumo sino que contribuyó como pieza clave en la total reinvención que han experimentado las películas de superhéroes en los años recientes, erigiéndose como blockbusters  y dignas contendientes a Premios de la Academia.

No era tarea fácil encontrar a alguien capaz de ponerse en la piel de El Joker; ya no sólo por la dificultad que obviamente representa interpretar a un personaje así de psicótico y mezquino, sino en especial por tratarse del legado por el que siempre se recordará a Ledger. El listón está sin duda muy alto, pero si alguien es capaz de enfrentarse al desafío éste es Jared Leto. Un actor de calidad indudable y currículum despampanante, ha dejado claro que no le da miedo dejarse la cordura e integridad física frente a la cámara si el personaje así lo requiere. El heredero de Heath Ledger es un artista en todos los sentidos y sabemos que el villano de sonrisa diabólica no podría estar en mejores manos; ahora sólo nos queda esperar para ver si el resultado final es tan bueno como parece augurar esta fotografía.