Emmy 2014, la noche de las estrellas de la televisión




Ayer lunes 25 de agosto se celebró la Gala de los Emmy, algo bastante curioso pues normalmente las galas de premios se celebran en domingo y los Emmy, en particular, se suelen celebrar en septiembre. Este año se hicieron toda una serie de cambios porque la cadena encargada de retransmitir los premios en Estados Unidos fue la NBC, que tiene su parrilla muy llena con la Liga Nacional de Fútbol Americano y se lo hizo venir bien para que nada entorpeciera sus compromisos previos.

Cabe decir que los Emmy 2014 han sido de los más esperados de los últimos años, en parte porque esta temporada televisiva ha dado una muy buena cosecha de series y actores, instaurando una interesante rivalidad en las diferentes categorías que hacía tiempo que no se veía. Pero los Emmy de este año no han creado expectación solamente por cosas positivas; pocos días habían pasado desde el fallecimiento de Robin Williams cuando ya se hizo público que se le homenajearía en la gala, y los espectadores estaban deseando ver qué tenían preparado los productores para hacerle justicia al legendario actor.

Los premios fueron dirigidos por el cómico Seth Meyers, famoso sobre todo por sus apariciones en Saturday Night Live, que hizo un buen trabajo y un gran monólogo de apertura.



La gran triunfadora de la gala fue ‘Breaking Bad’, que se llevó seis Emmy, entre ellos el de mejor actor principal en serie dramática (para Bryan Cranston), mejor actor y actriz de reparto en serie dramática (Aaron Paul y Anna Gunn) y mejor serie dramática. También destacó ‘Modern Family’, ganando en las categorías de mejor actor de reparto en comedia (Ty Burrell), mejor dirección de comedia (Gail Mancuso) y mejor serie de comedia.



Las sorpresas de la noche fueron ‘True Detective’ y ‘The Normal Heart’ (Ryan Murphy, 2014), que aunque reunían muchas nominaciones y partían como favoritas en todas ellas, no lograron llevarse más allá de un galardón cada una. En el caso de ‘The Normal Heart’ fue uno de los más importantes, el de mejor película para TV, mientras que ‘True Detective’ se llevó el de mejor dirección en serie dramática (Cary Joji Fukunaga). Tampoco ‘Game of Thrones’ logró llevarse ningún premio a casa, a pesar de sus múltiples nominaciones.

Uno de los momentos más anecdóticos de la noche fue el besazo que se dieron Bryan Cranston y Julia Louis-Dreyfus cuando ésta última salió a recoger su premio a mejor actriz principal de comedia por ‘Veep’. Más tarde Louis-Dreyfus aclaró que la broma estaba planificada, y su intención era hacer referencia a la serie ‘Senfield’ en la que los personajes interpretados por ella y Cranston tuvieron un brevísimo romance.


También fue un momento destacable el que protagonizaron Matthew McConaughey y Woody Harrelson cuando salieron a presentar uno de los galardones y empezaron a imitarse el uno al otro. A pesar de estar nominados en categorías de drama, los actores de ‘True Detective’ tienen un gran sentido del humor que amenizó la noche.



El momento más polémico de la noche fue cuando Sofía Vergara actuó como “mujer objeto” durante el discurso del presidente de la Academia de la Televisión de Estados Unidos, Bruce Rosenblum. Lo que pretendía ser solamente una broma sentó muy mal a algunos espectadores. Cuando se le preguntó a Vergara por el tema ésta estaba visiblemente enfadada por la exagerada reacción del público, y dijo que la gente debería aprender a relajarse más.


Billy Cristal fue el encargado de hacer el homenaje a Robin Williams, dando un muy emotivo discurso en el que contó recuerdos personales vividos con el fallecido actor. Acompañó al discurso de Crystal un vídeo con algunos de los mejores momentos de Williams, que logró emocionar al público.

En definitiva, la noche de los Emmy 2014 fue una de las más interesantes de la temporada televisiva de este año. Hubo sorpresas, risas y también momentos emotivos, y en general fue una noche para recordar que estuvo a la altura de lo que han de ser los Emmy.

Podéis consultar la lista completa de ganadores aquí.



Robin Williams, una vida en grandes personajes y grandes momentos






El mundo sigue conmocionado por la noticia de la muerte de Robin Williams, un grandísimo actor que con sus ya míticas interpretaciones logró hacer reír y llorar a partes iguales y demostró así su innato talento para hacerse un hueco en la vida de las personas, aunque fuera a través de una pantalla. A continuación hacemos un recopilatorio de sus mejores momentos, no sólo como actor sino también como persona.

El papel que lanzó a la fama a Robin Williams fue en televisión, como actor invitado en un episodio de ‘Happy Days’. Su actuación fue tan bien recibida que consiguió su propio spin-off, llamado ‘Mork & Mindy’, que le llevó a ganar un Globo de Oro en 1979 y una nominación en los Emmy.

La etapa de oro de Williams, pero, empezó con la película ‘Good Morning, Vietnam’ (Barry Levinson, 1987), una comedia sobre la guerra que le concedió otro Globo de Oro y su primera nominación al Oscar.

Después de haberse labrado un nombre como cómico, su primera incursión en el drama vino de la mano del film ‘Dead Poets Society’ (Peter Weir, 1989), que sobra decir que fue un éxito personal acaparador y a día de hoy sigue siendo una de sus interpretaciones más representativas. La frase “O Captain! My Captain!”  ha sido de las más usadas para brindarle homenaje en estas últimas horas desde que se ha conocido la noticia de su muerte.

Robin Williams dejó también su inconfundible huella en el cine de animación, poniendo voz al legendario Genio de ‘Aladdin’ (Ron Clements y John Musker, 1992). Precisamente ha sido este papel el que ha inspirado a La Academia en su emotivo tweet de despedida a Williams:  



Otro papel cómico de Williams que no hay persona que no conozca es el de Mrs. Euphegenia Doubtfire en la película ‘Mrs. Doubtfire’ (Chris Columbus, 1993). Su magnífica interpretación de dos personajes a la vez, cambiando acentos, gestos y género durante toda la película, convirtió en un éxito de taquilla a esta comedia que ese año consiguió rivalizar en las salas con ‘Jurassic Park’ (Steven Spielberg, 1993).

Robin Williams participó en muchas otras reconocidas cintas después de su gran éxito en ‘Mrs. Doubtfire’, como ‘Hook’ (Steven Spielberg, 1991), ‘Jumanji’ (Joe Johnston, 1995), ‘The Birdcage’ (Mike Nichols, 1996), ‘Flubber’ (Les Mayfield, 1997) o la más reciente ‘Night at the Museum’ (Shawn Levy, 2006), que se convirtió en una trilogía de la que aún está pendiente la tercera parte, que llegará a los cines este diciembre y que Williams acabó de filmar en mayo. Además de comedias y películas familiares, pero, uno de sus papeles más llamativos y únicos fue el de Sy Parrish en ‘One Hour Photo’ (Mark Romanek, 2002), un aclamado thriller psicológico que le apartó completamente de las fronteras impuestas por los personajes habituales en su carrera y le ayudó a demostrar su versatilidad interpretativa.

El papel que finalmente le concedió el Oscar, pero, fue el de Dr. Sean Maguire en ‘Good Will Hunting’ (Gus Van Sant, 1997), escrita por los en aquel momento desconocidos Ben Affleck y Matt Damon, que también se llevaron el Oscar a Mejor Guión Original. La escena en la que el personaje de Williams da un discurso en un banco del Boston Public Garden es probablemente la más famosa de su carrera y una de las más históricas del cine.

Robin Williams tuvo también muchos momentos memorables fuera de sus personajes y películas, entre los que destacan su monólogo en el evento ‘An Evening with Robin Williams’ que se hizo en San Francisco en 1982, su aparición en ‘Saturday Night Live’ como Ronald Reagan en 1986 o su entrevista en ‘Inside the Actors Studio’ en 2001.  Su sentido del humor y simpatía le convirtieron en uno de los artistas más queridos e idolatrados de Hollywood, y eso ha quedado más que demostrado con todos los mensajes de luto que le han dedicado durante la noche de ayer y el día de hoy las estrellas más famosas del mundo del cine.



Gran actor y gran persona, faltan palabras para decir lo mucho que echaremos de menos a Robin Williams. En palabras de La Academia, “Genie, you’re free.

Crítica de El club de los poetas muertos






El club de los poetas muertos es una de esas películas obligatorias que tenía en mi lista desde hace tiempo y aún no había visto. Como todo este tipo de films con tanto renombre e historia, podía ser o muy buena o muy sobrevalorada. Después de verla, sin duda me decanto por lo primero.

Me gusta pensar que todos en la vida encontramos un profesor que nos deja huella. Está claro que puede pasar en cualquier materia, pero la literatura ya es de por si una asignatura muy especial y, si además encontramos un profesor que la dé con pasión suficiente, puede convertirse en una experiencia que marque la diferencia en nuestras vidas. No se puede explicar la poesía como se explicaría la fórmula de las ecuaciones de segundo grado, hace falta algo más.

No quiero equivocarme y decir, pero, que esta película sólo trata la influencia que pueden tener los profesores o la escuela en general sobre nosotros, aunque sí es uno de los temas principales. Lo que de verdad creo que viene a decir es lo mismo que el profesor Keating, brillantemente interpretado por Robin Williams, intenta inculcar en sus alumnos: todos tenemos que ser librepensadores.

Sin duda se trata de una crítica a algunos sistemas educativos que antaño estuvieron vigentes o que incluso siguen en uso en algunas partes, sistemas que priman valores como la severa disciplina mucho por encima de otros como la creatividad o el individualismo. El club de los poetas muertos quiere que sepamos que tener una opinión propia, que sobresalir del resto, es bueno. Debe ser nuestro objetivo.

Hay muchas cosas por las que alguno podría quejarse de esta película: muy larga, ratos sin nada de acción, algunas interpretaciones podrían ser consideradas flojas,… Aún y con todo eso, creo que el film consigue ser exactamente lo que busca ser y basta para que la valoración sea absolutamente positiva. Mi resumen: inspiradora.



Valoración: 8/10