Crítica de 'Annabelle', más sustos que calidad


‘Annabelle’, dirigida por John R. Leonetti, es la esperada precuela de la exitosa ‘Expediente Warren’ (James Wan, 2013), que desbordó en taquilla, colmó de laureles a James Wan y se convirtió en un referente del cine de terror reciente. Igual que pasaba con ‘Expediente Warren’, ‘Annabelle’ está basada en un suceso real, suceso que ya se introdujo brevemente en su predecesora de 2013 y que dejó a todo el mundo con ganas de ver más sobre esa terrorífica muñeca poseída.

La película empieza con la misma escena de las enfermeras aterrorizadas por la muñeca Annabelle que abría ‘Expediente Warren’, para luego retroceder en el tiempo hasta los años 70 y enseñarnos cómo llegó a convertirse esa inocente muñeca en un objeto diabólico. Así pues, el argumento se construye alrededor de la historia de los primeros propietarios de Annabelle, John y Mia Gordon, un matrimonio joven que está esperando una hija.

Una noche John y Mia son víctimas del ataque de una pareja de seguidores de un culto satánico. La policía consigue abatirles y al final todo queda en un susto, pero Annabelle, la mujer del culto que les ha atacado, muere con una de las muñecas de la colección de Mia en brazos. Es en ese momento cuando empiezan los verdaderos problemas para los Gordon.

Ya sea porque la dirección esta vez no viene de la mano del gran James Wan, o porque el guión no lo firman los hermanos Hayes, o porque las interpretaciones quedan muy lejos del espectáculo que dieron Vera Farmiga y Patrick Wilson; la cuestión es que ‘Annabelle’ deja mucho que desear y la comparación con ‘Expediente Warren’ es dolorosa.

Mientras que la cinta de Wan tenía una muy buena historia que sabía entrelazarse perfectamente con sustos y momentos de tensión sin hacerse cargante, ‘Annabelle’ ofrece justo lo contrario. El argumento es bastante flojo, pero los sustos son tantos y tan seguidos que los espectadores no gozan de un respiro en prácticamente todo el metraje. El resultado final es una película muy repetida que no queda ni a la altura del flashback que nos encandiló en ‘Expediente Warren’.

En resumen, ‘Annabelle’ queda muy lejos de ser una película original y de calidad como lo fue su hermana mayor. Es un film de terror más que se apoya en el susto fácil y que no destaca ni para bien ni para mal. Una lástima que no se pusieran en esta producción los mismos recursos y empeño que en ‘Expediente Warren’, porque el primer vistazo de la historia de la muñeca que nos ofrecía esa película prometía mucho.



Valoración: 6/10


Crítica de Expediente Warren




Expediente Warren (The Conjuring)


Desde siempre he sido una gran aficionada a las películas de miedo. No quiero arriesgarme y decir que lo he visto todo del género, porque debo reconocer que aún hay muchos grandes clásicos que tengo pendientes, pero sí que he estado bastante al corriente de todo lo que ha ido saliendo durante estos últimos años. La generación de películas “cámara en mano” como la saga REC o Paranormal Activity han sido la novedad, llamaron la atención en su momento por tener esta estructura innovadora y han sido bastante taquilleras, pero la verdad es que son de argumento flojo y susto fácil. Luego nos encontramos con franquicias como Saw o Hostel, que simplemente no pueden ser clasificadas junto con el resto de películas que hemos nombrado o nombraremos ahora porque se trata de cine gore. Aunque a veces no quede claro, son variedades brutalmente diferentes.

Entre todo esto, pero, ha habido algunas perlas que a mí, personalmente, me han encantado. Una de ellas fue Insidious, que me gustó especialmente porque logra hacer lo que casi ninguna película de miedo actual consigue: mantener la tensión durante la hora y media que dura; no sólo cuando la música sube y sabes que inevitablemente va a venir un susto. Además, el argumento me pareció razonable, y es tan difícil ver eso en este género que aunque fuera malo, que no lo es en absoluto, lo seguiría considerando un hito. Tal vez es por eso que Expediente Warren también se ha convertido inmediatamente en una de mis favoritas, porque ha sido dirigida por el mismo hombre (James Wan) y protagonizada también por Patrick Wilson, que lamentaría mucho que quedara encasillado en este tipo de papel porque ya demostró su polivalencia en su inesperada aparición en la serie Girls. Pero puede que no haya sido por sus similitudes con Insidious que me ha fascinado, puede que el secreto se encuentre en el hecho de que está basada, que no inspirada, en hechos reales.

Sí, hay momentos típicos de los que ya te esperas en toda película de terror. Sí, es un argumento de casa embrujada mil veces visto antes. Sí, también hay muñecas diabólicas y exorcismos. Aún así, me atrevo a decir que es diferente. Habrá tópicos, pero tiene personalidad. Y lo que es más importante: da miedo, mucho miedo, y eso es al fin y al cabo lo único que se le puede exigir a una película de esta naturaleza. En resumen, vale la pena ir a verla.


Valoración: 8/10