Crítica: Scream Queens 2×06 Blood Drive

Otra semana más, otra review de Scream Queens. La serie sigue en decadencia y Blood Drive no hace nada para solventarlo, más bien nos hunde más en este sinsentido argumental en el que nos han metido Ryan Murphy y compañía. Este nuevo episodio es tan prescindible como el anterior y lo único que aporta a la historia es un par de revelaciones sorpresa que nadie había pedido, pobremente enmarcadas por un montón de gags inconexos, chistes marchitos y paja varia para llenar minutos. En unos años probablemente se recuerde esta segunda temporada de Scream Queens como un low point en la carrera de todos los actores involucrados. ¡Hiciste bien en salir por patas, Glen Powell!

Al final del anterior capítulo descubrimos que Cassidy Cascade, el joven doctor interpretado por Taylor Lautner, era en realidad el hijo póstumo del hombre que fue lanzado al pantano en 1985. Esto nos daba una pista inequívoca sobre la identidad del Green Meanie, pues resulta evidente que Cassidy tiene más motivos que nadie para querer acabar con C.U.R.E., aunque el episodio acabó antes de que pudiéramos confirmarlo. Pero no os preocupéis, la cuenta de Twitter de Scream Queens había anunciado a bombo y platillo que finalmente sería revelado quién era el asesino (o al menos uno de ellos, stay tuned) y Blood Drive cumple con lo prometido. Sí, señoras y señores, no nos equivocábamos: el doctor Cascade es el portador de la máscara verde. Y no está solo.



¿Recordáis el inexplicable protagonismo que había adquirido la enfermera Hoffel en los últimos episodios? Bien, pues por fin tiene su justificación. O no, juzgad vosotros mismos. Resulta que el personaje de Kirstie Alley es en realidad la hermana de Ms. Bean, la malograda criada de Kappa Kappa Tau que murió en el episodio piloto cuando Chanel le hundió la cara en una freidora. ¡Shocker! Debo admitir que esto sí que no me lo esperaba. Como todo el mundo en esta serie, Hoffel busca venganza, y decide unirse a la causa de Cassidy a cambio de que él la ayude a matar a todas las Chanel. Parece un trato razonable, oiga.

Pero cuando Scream Queens se decide a resolvernos un misterio también nos deja caer un par más al mismo tiempo. El capítulo de esta semana también nos desvela que hay otro Green Meanie suelto haciendo de las suyas, además de Cassidy y su nueva becaria. A diferencia de la temporada pasada, en esta ocasión los asesinos no están compinchados. De hecho, ni Cassidy ni Hoffel tienen ni idea de quién es el otro Green Meanie que les está haciendo la competencia. Poneos cómodos porque todo parece indicar que esta será la gran incógnita con la que van a jugar los guionistas hasta final de temporada para mantenernos intrigados.

Habréis notado que no hemos hablado mucho de Zayday en estas críticas, aunque el personaje de Keke Palmer tuvo un papel clave la temporada pasada. Esto se debe a que la historia de Zayday esta segunda temporada no podría ser más aburrida ni innecesaria. Paradójicamente, ella podría ser la clave que solventara la ola de asesinatos en C.U.R.E. Sus investigaciones junto al animador del hospital, Chamberlain Jackson, están dando sus frutos y Cassidy ya se ve encima un problemón si no logra acabar con ella pronto. ¿Podrá la enfermera Hoffel ayudarle en esta tarea?


En otro orden de cosas que tampoco importan a nadie, Hester ha empezado a trabajar como doctora en el hospital (¿Sorprendidos? Nosotros tampoco), Chanel se ha obsesionado con enamorar definitivamente a Brock, y éste y su mano diabólica se han puesto más violentos que nunca cuando Munsch le ha acusado absurdamente de ser el Green Meanie. A juzgar por el título del próximo capítulo, esta mano y su dueño darán que hablar muy pronto.

Crítica: Scream Queens 2×05 Chanel Pour Homme-Icide

¡Ya estamos aquí otra vez! Después de tres semanas de béisbol y Donald Trump, vuelve Scream Queens con un nuevo episodio: Chanel Pour Homme-Icide. Pero si creíais que las decepciones se habían acabado con las elecciones estadounidenses, estabais muy equivocados. El episodio de esta semana, una mezcla entre chistes reciclados, pésimo guión y malas actuaciones que no aporta nada a la historia, es sin duda de los peores que nos ha dado la serie hasta el momento. Más le valdría a FOX acabar con la agonía de un show que ya tiene pie y medio en la cancelación y centrarse en crear más pequeñas joyas como las que emite en FX, que a la vista está que le salen mucho más rentables.

Hablando de largas agonías, pasemos ya a la crítica de Chanel Pour Homme-Icide. El último episodio acabó en cliffhanger y nos dejó a todos preguntándonos si Scream Queens se había atrevido a matar a su segundo mejor personaje justo una semana después de matar a su mejor personaje. El nuevo episodio nos resuelve esta duda nada más empezar, ¿realmente ha asesinado el Green Meanie a nuestra querida Denise Hemphill? Pues ni sí ni no. Las Chanel, Zayday y Dean Munsch encuentran a Denise cuando ya es demasiado tarde. Aunque sigue viva, su pulso es muy débil y Munsch la declara “cerebralmente muerta”. Luego, en lo que seguramente sea la chorrada más grande que la serie se ha sacado de la chistera hasta ahora, Munsch confiesa que tiene una máquina de criogenización donde pueden meter el cuerpo de Denise hasta que se les ocurra una manera de curarla. Y esto es precisamente lo que hacen nuestras protagonistas.


Parece ser que Scream Queens ya ha dejado de preocuparse por mantener la coherencia. ¿Necesitamos una muerte con shock value? Pues matamos a uno de los personajes principales. ¿Hay que dejar la puerta abierta a que este personaje vuelva porque es de los mejores de la serie? Pues decimos que no está muerto del todo y lo congelamos en una cámara criogénica hasta que el actor vuelva a estar disponible, ningún problema. La narrativa sigue el camino que al guión más le conviene en ese momento sin ni siquiera intentar disimularlo y la lógica se pierde con cada nueva broma forzada o referencia meta que los guionistas intentan meter con calzador. Un desastre. Lo que es peor es que el material que se da a los actores es tan malo que se está empezando a notar en sus actuaciones, que hasta ahora habían sido lo único que redimía la serie. Jamie Lee Curtis está muy por debajo de su nivel habitual en Chanel Pour Homme-Icide y el gag de la enfermedad de los acentos ha dejado claro que Billie Lourd es actriz de una sola nota.

Emma Roberts tampoco se luce mucho en este nuevo episodio, en parte porque los guionistas no le dan nada nuevo que hacer. Chanel sigue haciendo las mismas chaneladas que ya le hemos visto hacer una y otra vez. En esta ocasión decide que las Chanel deben ampliar plantilla porque así el Green Meanie tendrá otras víctimas con las que distraerse y no irá a por ellas. Además, echa de menos estar rodeada de minions a quien dar órdenes y menospreciar constantemente. Así pues, las divas se ponen a reclutar pacientes del hospital con deformidades varias para que se unan a sus filas, pero ante la escasez de opciones deciden hacer una excepción y aceptar también, por primera vez en la historia, a un hombre. De aquí el título del capítulo.

El chico en cuestión se llama Tristan y es un fan que se obsesionó con las Chanelcuando fueron condenadas por los asesinatos del Red Devil y su caso se volvió viral. Ahora se dedica a escribir historias en las que todas ellas son lesbianas y están liadas. Los guionistas aprovechan así la ocasión para reírse de los tintes homoeróticos que suelen estar presentes en las historias fan fiction de las series de moda. Tal vez Ryan Murphy y compañía tengan esto muy fresco viniendo de Glee, pero no creo que a estas alturas Scream Queens tenga una fan base suficientemente grande como para que nadie se dedique a escribir fanfics sobre sus personajes. Corregidme si me equivoco.

Tristan, este personaje de relleno que claramente pretende ser una caricatura del fan estereotípico que hace mucho ruido en las redes sociales, acaba siendo la víctima de la semana del Green Meanie. Además, la suya es una de las muertes más gore que se han visto en la serie. Seguro que los guionistas creyeron que era una gran ocurrencia añadir un personaje meta que fuera una auto-burla de la cultura pop norteamericana, pero el resultado final roza lo ofensivo y es más grotesco que gracioso.




Aunque la trama principal gira en torno a las Chanel y su plan para librarse del Green Meanie, este nuevo episodio también da cierto protagonismo (innecesario) a la enfermera Hoffel. Seguro que la jefa de enfermeras a la que da vida Kirstie Alley será parte de alguna gran revelación en el futuro, pero de momento ni su personaje ni la rivalidad de éste con Dean Munsch tienen el menor interés.

Otro personaje que hace una interesante aparición en Chanel Pour Homme-Icide es Hester. Tras los acontecimientos de la noche de Halloween y sin Denise aquí para meterla entre rejas de nuevo, la asesina de la temporada pasada sigue suelta por el hospital sin ningún tipo de vigilancia. En vez de huir a las Bahamas como haría cualquier criminal fugado, Hester va al encuentro de Chanel y se ofrece a prestar su ayuda para atrapar al Green Meanie. Por enésima vez.



Su plan consiste en organizar una fiesta de pijamas en el hospital para llamar la atención del asesino, aunque al final nada sale como estaba planeado: Tristan acaba destripado en la morgue, el Green Meanie huye y Dean Munsch descubre que las Chanel han estado encubriendo a Hester todo este tiempo. Tal vez esto sería más emocionante si no estuviéramos ya muy acostumbrados a este tipo de sucesos sin gracia y redundantes que no sirven para avanzar la trama lo más mínimo.

El episodio acaba con la gran revelación de la semana: el hijo del hombre que lanzaron al pantano la noche de Halloween de 1985 es en realidad el doctor Cassidy Cascade (Taylor Lautner), aunque él y su madre se están tomando muchas molestias para que nadie más en C.U.R.E. se entere. La escena en la que descubrimos la verdadera identidad de Cassidy es deliberadamente ambigua y nos deja con la duda de si realmente es él el asesino que se esconde tras la máscara del Green Meanie, aunque tiene muchos números.

Hasta aquí nuestra crítica de Chanel Pour Homme-Icide, que como veis nos ha dejado más bien fríos. ¿Qué opináis vosotros de esta nueva información que hemos descubierto? ¿Qué os ha parecido la no-muerte de Denise Hemphill? ¿También creéis vosotros que sería más interesante ver a todos los personajes morir saltando en bomba al dichoso pantano que el rumbo que han tomado los guionistas en esta segunda temporada? ¡Comentad debajo de estas líneas y dadnos vuestra opinión!

Crítica: Scream Queens 2×04 Halloween Blues

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¿Listos para otra sesión de Scream Queens? Parece que la gente de Estados Unidos no. Cada semana, nuestra serie bate un nuevo récord de audiencia más baja registrada hasta el momento, llegando este martes a un mínimo histórico con el episodio de ‘Halloween Blues’. No puede decirse que el año pasado fuera mucho mejor, pero Ryan Murphy y FOX intentaron aguantar el tipo diciendo que en los servicios on-demand la serie era un exitazo. Mucho me sorprendería que dijeran lo mismo al final de esta temporada.

Este nuevo episodio empieza tan solo unos minutos después de donde lo dejamos la semana pasada. Chad Radwell ha sido asesinado brutalmente el día de su boda y todos nuestros protagonistas, Chanel en especial, están de duelo. Normal, nosotros también lo estamos. Algo bueno que nos da Scream Queens y nos lo quitan de las manos de esta manera. Entre lloros y berridos, pero, hay una cuestión que prevalece en este capítulo: ¿por qué el Green Meanie ha cambiado su patrón de matar sólo pacientes? Si su objetivo siempre ha sido destruir C.U.R.E., este repentino cambio de táctica no tiene ningún sentido, pues Chad no tenía más conexión con el hospital que el hecho de que iba a casarse con una de sus enfermeras (hablamos de Chanel, no nos despistemos).




Esta misma pregunta se hacen Denise Hemphill y Dean Munsch, que están más perdidas que nunca y deciden acudir de nuevo a Hester. Esta propone celebrar una fiesta de Halloween para llamar la atención del asesino, ya que ahora sabemos que tiene debilidad por estas fechas. Lo que seguimos sin saber es de dónde saca Hester toda esta información, porque parece ser la única persona aquí que tiene idea de lo que está pasando aunque también es la única que vive en confinamiento. Una vez más, pero, hay condiciones de por medio: Hester sólo cooperará si le permiten asistir a la fiesta. Es decir, quiere que la suelten de su celda por una noche.

Podríamos pensar que Hester se ha rehabilitado y solamente quiere disfrutar de una noche en libertad, pero si pensáramos esto no sólo estaríamos terriblemente equivocados, sino que además estaríamos ignorando la cara de loca perdida que Lea Michele le ha puesto a Hester todo lo que va de temporada. Porque sí, Hester está más loca que nunca, así que lo primero que hace al salir del sótano de C.U.R.E. es disfrazarse de Ivanka Trump (por supuesto, ¿cómo iba Scream Queens a desaprovechar esta oportunidad?) y ponerse a perseguir chanels por todo el hospital con un cuchillo. Lo sé, shocker. De hecho, ella y el Green Meanie acaban trabajando juntos para (casi) acabar con Chanel #5. ¿Significa esto que Hester y el Green Meanie han estado compinchados desde el principio? Aún es pronto para saberlo, pero hay que reconocer que la trama se está poniendo interesante. El misterio de la temporada ha ido cogiendo forma en estos dos últimos episodios y está claro que cada vez estamos más cerca de resolverlo.




Pero por emocionante que sea la repentina relación entre la ex Red Devil y el monstruo del pantano, no todo son buenas noticias en ‘Halloween Blues’. El episodio acaba con otro fan favorite asesinado a manos del monstruo del pantano. Otro bofetón en todos los morros de los fans, parece que los guionistas ya le han cogido el gustillo. Esta vez le ha tocado el turno a Denise Hemphill, un personaje que, al igual que Chad Radwell, también empezó como secundario y el carisma de su intérprete (Niecy Nash, magnífica actriz cómica) acabó valiéndole un papel recurrente. La escena de su muerte es suficientemente ambigua como para que aún haya esperanzas de volverla a ver con vida, aunque yo no me haría muchas ilusiones. Con Scream Queens nos hemos acostumbrado a que nos decepcionen. Hay quien lo ha dicho mejor que yo:



Antes de poner fin a este review, hay que mencionar los intrigantes descubrimientos que hemos hecho en este episodio sobre el personaje de Dean Munsch. Resulta que, justo el día antes de morir, Chad Radwell cambió su testamento y le dejó toda su fortuna. Suspicious, you say? Pues aún se pone peor. Por si fuera poco, hay una escena más adelante en la que ella y el doctor Holt prácticamente confiesan ser cómplices de la muerte de Chad. Sabemos que Munsch es capaz de matar porque la temporada pasada la vimos descuartizando a su ex marido, pero no parece que ni ella ni Holt sean los responsables de las acciones del Green Meanie. Algo muy raro está pasando aquí, y está claro que hay más de un asesino suelto en C.U.R.E. De momento, intentaremos encontrar más pistas en la promo del próximo episodio.

Crítica: Scream Queens 2×03 Handidates

Después de tomarse una semana de descanso para dejar espacio a los debates electorales de Estados Unidos (seguro que estamos todos de acuerdo en que eso fue mucho más escalofriante que ninguna de las barbaridades de Ryan Murphy), vuelve Scream Queens. Esta vez con un episodio menos filler y más enfocado a avanzar la trama de la temporada, ‘Handidates’.

El nuevo episodio empieza con las Chanel y Cathy Munsch reconociendo finalmente que la situación se les ha ido de las manos, así que acuden a la única persona que parece saber qué está pasando: Hester Ulrich. Aunque al principio se niega a colaborar si no se cumplen sus condiciones, Hester acaba dando una pista importante al grupo que les llevará hasta el único superviviente de la matanza de 1986.

¿Cómo sabe Hester tanto sobre el Green Meanie? Da igual, compramos Lea Michele. Sobretodo, compramos Lea Michele interactuando con Niecy Nash y Jamie Lee Curtis. A estas alturas, si hay algo que pueda redimir Scream Queens es su brillante reparto. Lejos quedan esos one-liners y esos demoledores discursos à la Chanel que nos encantaban de la temporada pasada, ahora el guión se cae a trozos y si alguna escena es graciosa es sólo porque los actores saben cómo exprimir el pobre material que se les da.

Otro ejemplo de esto es la química entre John Stamos y Glen Powell. Las escenas entre el doctor Brock Holt y Chad Radwell son, sorprendentemente, lo mejor del capítulo de esta semana. Resulta que Chad ha decidido proponer matrimonio a Chanel y ésta ha aceptado encantada, pero claro, al doctor Holt no le ha hecho ninguna gracia. Teniendo en cuenta que su mano trasplantada sigue mostrando tendencias homicidas a cada ocasión que tiene, Chad debería irse con cuidado. Aunque ambos son personajes secundarios y sus historias son trama B en toda regla, ver a estos dos actorazos en pantalla es más entretenido que la mayoría de escenas en las que el Green Meanie está presente.


Por otro lado, las pistas de Hester sirven para que la troupe de Munsch descubra lo que nosotros ya habíamos visto en forma de flashbacks en los anteriores episodios: la historia del paciente que fue lanzado al pantano la noche de Halloween de 1985 y su más que probable relación con la masacre que ocurrió justo un año después. La incógnita sigue siendo la misma con la que acabamos el último episodio, pero esta vez las protagonistas de la serie también son partícipes de ella junto a la audiencia: si la venganza por todo eso ya se llevó a cabo con la matanza de 1986, ¿por qué ha vuelto el Green Meanie ahora? De momento seguimos sin tener respuesta.

Como es ya de costumbre, la ruta lógica que por un momento parecía haber tomado la serie desaparece igual de rápido que había llegado. De repente Munsch está convencida de que Chad Radwell es el hijo de ese paciente que fue lanzado al pantano y, por ende, el asesino. Ignorando el hecho de que esta teoría no tiene ningún sentido se mire por donde se mire, parece ser que todo el mundo ha olvidado también que conocimos a la familia de Chad la temporada pasada. En fin.

Los desbaríos de Munsch duran lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks, porque el episodio acaba con el cadáver ensangrentado de Chad cayendo dramáticamente sobre el altar donde Chanel le espera para casarse con él. Me atrevería a decir que no, él no era el asesino después de todo.


Sí, Chad Radwell ha muerto. Tal vez FOX ya no podía permitirse el salario de Glen Powell; seguro que su coste ya no es el mismo ahora que ha pegado el salto de secundario simplón a reconocido scene stealer, más aún teniendo en cuenta que está logrando hacerse un hueco cada vez mayor en el cine. También podría ser que el propio actor haya querido dejar de trabajar en la serie, aunque la opción que más nos satisfacería (también es la más remota, para qué engañarnos) es que su muerte realmente sea una parte imprescindible del desarrollo de la trama. Desde luego alguna explicación debe haber, porque el personaje de Powell fue una grata sorpresa que nos pilló desprevenidos la temporada pasada y acabó convirtiéndose en uno de los pros más grandes de la serie. Te echaremos de menos, Chad.

Finalmente Munsch se ve superada por la amenaza del Green Meanie, que sigue matando pacientes a sus anchas, así que claudica ante las exigencias de Hester y autoriza su traslado a C.U.R.E. para que ayude con la investigación. A juzgar por esa espectacular entrada, máscara y risa diabólica incluidas, seguro que veremos mucho más de Hannibal Hester en los próximos capítulos.

Hasta aquí llega nuestra crítica de ‘Handidates’. ¿Quién creéis vosotros que se esconde tras la máscara del Green Meanie? ¿Qué opináis de la muerte de Chad y de la vuelta en escena de Hester?

5 series que queremos ver en Netflix

Este mes de octubre hace un año que Netflix empezó a operar en España y, desde entonces, la vida del teleadicto no ha vuelto a ser la misma. Estamos muy agradecidos de que finalmente la tendencia de los servicios on-demand haya llegado a nuestro país, pero aún podríamos pedir más. Somos así de avariciosos. Aquí van algunas de las series que nos gustaría ver en el catálogo de Netflix a partir de este otoño.


Parks and Recreation



Hay un número importante de comedias de gran calidad que han estado en antena tantos años y gustan tanto a la gente que ya se puede decir que forman parte de la cultura de Estados Unidos. Parks and Recreation es una de las más representativas, junto a 30 Rock y Veep. Por algún motivo ninguna de ellas se ha emitido en nuestro país aún, aunque seguro que serían del gusto de más de uno. ¿Quién no querría tener la oportunidad de ver en acción a Amy Poehler, Chris Pratt, Nick Offerman, Aziz Ansari, y el resto de actorazos que han formado parte del elenco de Parks and Recreation a lo largo de los años? Netflix, ¡escúchanos!


Friday Night Lights


Aunque sí está en el Netflix estadounidense, Friday Night Lights sigue siendo imposible de encontrar en nuestro país. Supongo que, en su momento, las cadenas que tuvieron opción de comprarla creyeron que una serie sobre futbol americano no resonaría de la misma manera con las audiencias españolas que con las norteamericanas, así que pasaron. Tal vez no les faltara razón, aunque también es cierto que Friday Night Lights no deja de ser un drama de instituto de esos con los que todos nos podemos sentir identificados y que te acaba enganchando por mucho que intentes evitarlo. Además, buena parte de los actores que formaron parte del elenco principal se han convertido ahora en celebridades a nivel mundial que seguro que os suenan: Kyle Chandler, Connie Britton, Taylor Kitsch, Michael B. Jordan, Jesse Plemons, etc.

The Wire


Para nada podría decirse que The Wire sea una serie antigua, pero han pasado ya suficientes años como para que nos apetezca refrescar la memoria. Aún considerada como una de las mejores series de televisión de la historia, The Wire acabó justo cuando empezaban a surgir las grandes producciones que son tendencia actualmente, construidas sobre un tono épico y unos efectos especiales más propios del cine que de la televisión (véase Juego de Tronos o The Walking Dead). The Wire es un estilo más de la vieja escuela, un drama policial que muestra la vida en la ciudad de Baltimore, Maryland. Tanto a la audiencia como a los críticos les costó un poco darse cuenta de la maravilla que era la creación de David Simon, y de hecho sólo consiguió su estatus de “serie de culto” tiempo después de que dejara de emitirse. HBO es un hueso duro de roer, pero si Netflix consiguiera los derechos sería la ocasión para que The Wire enamorara a una nueva generación a la vez que los viejos fans podrían satisfacer ese gusanillo que les ha quedado desde que la serie acabara hace ya más de 8 años.

Dragon Ball



¿Por qué no? Dragon Ball se hizo un hueco en nuestras infancias y es el anime de referencia para mucha gente. Las series de animación también merecían un hueco en esta lista, y si algo ha demostrado Pokemon Go es que la nostalgia es tan buen aliciente como cualquier otro para generar hype y atraer audiencias. Si no que pregunten a los números que ha hecho la primera temporada de Pokemon en Netflix este verano.

*Sugerencia bonus: Campeones: Oliver y Benji. Por los mismos motivos.

The Sopranos



Porque por supuesto que Los Soprano está en esta lista, seguro que no ha sorprendido a nadie. Es la cereza en el pastel que falta a Netflix. Otro clásico, otro monstruo de la televisión que sólo logró arrancar cumplidos de la boca de los críticos y que cuenta los fans a millones. Por desgracia, James Gandolfini no tuvo tiempo de hacer mucho más después de terminar la serie, pero sin duda Tony Soprano será siempre recordado como uno de los personajes más entrañables que se han visto en la pequeña pantalla. Netflix, haznos un favor a todos y a ti mismo y suplica a HBO que te dé los derechos.

Hasta aquí nuestras sugerencias, aunque por supuesto esta lista aún podría ser mucho más larga. ¿Qué series os gustaría a vosotros ver en Netflix?

Crítica ‘Scream Queens’ 2×02: Warts and All

Volvemos una semana más con Scream Queens, esta vez con un capítulo algo más entretenido que el de la semana pasada (aunque también hay que entender que debían sentar las bases de la nueva temporada) pero que aún deja mucho que desear. Si los números de audiencia no mejoran puede que ni la buena relación de Ryan Murphy con FOX logre salvar la serie de la cancelación, y es difícil atraer al público cuando la calidad del producto es tan mediocre. Especialmente en esta época dorada de la televisión que estamos viviendo.

El capítulo abre resolviendo el cliffhanger en el que nos habíamos quedado: sí, Chanel 5 sobrevivió al ataque del Green Meanie. Según su versión, se desmayó justo antes de caer bajo el machete del monstruo del pantano y, cuando despertó, éste ya no estaba. Por supuesto nadie se lo cree y se convierte inmediatamente en la sospechosa principal del asesinato de la mujer lobo, hasta que más tarde la propia Cathy Munsch se encuentra también cara a cara con el monstruo. En lo que es una de las mejores escenas de acción que nos ha dado Scream Queens hasta ahora (para ser justos tampoco ha habido muchas), Munsch se enfrenta al Green Meanie armada sólo con una revista enrollada y consigue derrotarlo. Justo cuando va a desenmascararlo, pero, aparecen Chanel 3 y el doctor Cascade. Una distracción que sirve para que el asesino escape.


Si algo está claro, porque de momento poca cosa más sabemos, es que las acciones del Green Meanie están relacionadas con la noche de Halloween de 1985 que vimos en el flashback del primer capítulo. La semana pasada especulábamos que tal vez el asesino era el hijo póstumo del paciente que fue lanzado al pantano, buscando vengar a su padre treinta años después. Este segundo capítulo de la temporada, pero, complica aún más las cosas. Con nueva información sobre la mesa, ahora todo parece indicar que esa venganza ya se llevó a cabo; justo un año después del incidente.

Otro flashback, esta vez a la noche de Halloween de 1986, nos muestra la plantilla del hospital de nuevo de parranda cuando de repente aparece el Green Meanie, machete en mano, y de uno en uno mata a todo el personal. Entre las víctimas de la masacre se encuentran también el doctor que lanzó al paciente al pantano en 1985 y la enfermera que le ayudó. La policía, para variar, nunca llegó a descubrir quién era el responsable y el caso se cerró sin resolver.

Es evidente que en esa ocasión el asesino tras la máscara no pudo ser el hijo póstumo de ese paciente, aún era un bebé por aquel entonces, pero sí podría tratarse de su madre o alguien cercano a la familia. Aún así, ‘Warts and All’ plantea más preguntas que respuestas ofrece. Es evidente que debe existir una conexión entre la noche de Halloween de 1985, la masacre de 1986 y lo que está pasando ahora en el hospital de Munsch, pero ¿cuál es? Más de treinta años han pasado desde esos acontecimientos, ¿por qué iba C.U.R.E. a estar otra vez en el punto de mira del Green Meanie si los responsables de lo que ocurrió ya tuvieron su castigo? Tal vez es más sencillo que todo esto y la simple reapertura del hospital ha bastado para despertar al monstruo del pantano, aunque esta explicación sería más bien floja. Esperemos que Scream Queens nos tenga preparado algo mejor esta temporada.


En ‘Warts and All’ vuelven a la acción personajes que no habíamos visto aún esta nueva temporada o que sólo habían aparecido en flashbacks. Denise Hemphill, la flamante nueva agente del FBI, ha vuelto para investigar el asesinato acontecido en C.U.R.E. Su primera aportación es el homenaje a El silencio de los corderos que habíamos estado esperando desde que vimos las promos de Lea Michele con su nuevo vestuario de la temporada: Denise cree que para encontrar al asesino es necesario meterse en la mente de un asesino, así que propone ir a ver a Hester al manicomio donde está internada desde que fue condenada por los asesinatos del Red Devil. Hace así su primera aparición #HannibalHester.


Resulta que Hester no solamente está enterada de todo lo que ha estado ocurriendo en el hospital, sino que además está bastante segura de haber descubierto ya quién es el asesino. Su ayuda, pero, está sujeta a condiciones. El primer requisito: ser trasladada a C.U.R.E. y tener una habitación con vistas. Por supuesto, Lea Michele no podía estar apartada de la trama principal por mucho tiempo, aunque no nos vamos a quejar. Sus escenas siguen siendo de las más entretenidas de la serie.


Otro personaje que volvemos a ver en este segundo episodio es Chad Radwell, que acude a C.U.R.E. para reconquistar a Chanel y se encuentra con que ahora ella está saliendo con el doctor Brock Holt. Glen Powell es un magnífico actor (puede que el único que realmente merecía una nominación al Globo de Oro el año pasado), pero lo más interesante del retorno de Chad es que sirve de excusa para arrojar un poco de luz sobre el misterioso personaje de John Stamos. Habíamos visto que su mano derecha transplantada tenía voluntad propia y tendencias asesinas, pero ahora descubrimos por qué. Al parecer, el doctor Holt recibió el transplante de un antiguo campeón de squash que acabó en el corredor de la muerte por asesinar a todos sus oponentes justo después de ganarlos en la pista. Trágico. En cualquier caso, ahora Chad sabe el secreto de Brock y va a usarlo a su favor, aunque aún no sabemos cómo.

Por otro lado, Zayday sigue haciéndose las mismas preguntas que nos hacíamos todos nosotros la semana pasada: ¿Por qué decidió Cathy Munsch de repente comprar C.U.R.E.? ¿Por qué contrató a las Chanel si siempre las había despreciado? Aunque no encuentra todas las respuestas, sus indagaciones la llevan a descubrir que Munsch padece una enfermedad incurable que la está matando rápidamente. Aunque Zayday promete mantenerlo en secreto, la jefa de las enfermeras Ingrid Hoffel (Kirstie Alley) tiene micros por todas partes y lo ha oído todo. El personaje de Alley está envuelto por tal secretismo que no hay manera de saber qué hará con esta información, aunque hasta el momento parecía que tenía buena relación con Munsch.


El episodio acaba otra vez con el Green Meanie matando al paciente de la semana, en esta ocasión un chico con la piel cubierta de costras y pústulas (interpretado por Colton Haynes) con el que Chanel 5 había empezado a salir. Más allá de acabar con la única oportunidad de ser feliz que Chanel 5 ha tenido en mucho tiempo, esto nos da una pista más. Hasta el momento este Green Meanie actual sólo ha matado pacientes y ninguno de ellos parece que tenga relación con los hechos de hace treinta años, una tendencia muy diferente a la del asesino de 1986, que iba tras los doctores y las enfermeras del hospital. Habrá que esperar para ver cómo avanza la trama y descubrir si el Green Meanie del flashback es el mismo que está matando ahora en C.U.R.E. o si, por el contrario, es otra persona que ha decidido ponerse la máscara. De momento, os dejamos con la promo del próximo capítulo.

Los plagios en la televisión: ‘El Ministerio del Tiempo’ contra ‘Timeless’


La hayáis seguido o no, seguro que habéis oído a hablar de la serie española que revolucionó las redes sociales con sus viajes en el tiempo y que fue víctima de una cancelación inesperada que dejó a todos los fans suplicando a Netflix por su rescate. Sí, hablamos de El Ministerio del Tiempo, la serie de los hermanos Javier y Pablo Olivares que se emitió en ‘La 1’ durante dos magníficas temporadas y luego desapareció del mapa.


Conocidos por apostar por dramas históricos y procedurals simplones, TVE quiso innovar y se metió de lleno en el campo de la ciencia ficción y la fantasía, regalándonos una de las series más originales y con más potencial que nos ha traído la televisión española en muchos años. La trama gira en torno a una división secreta del gobierno, creada con el objetivo de viajar a través del tiempo para evitar que los malos de turno cambien el curso de la historia. Aunque estén muy ocupados salvando al mundo, los protagonistas también tienen tiempo de incluir una buena dosis de humor y gamberreo en cada capítulo, porque de alguna manera debía notarse el hecho de que los hermanos Olivares también escribieran en su día para Los Serrano y Los Hombres de Paco.

El intento de TVE por modernizarse fue un éxito de crítica y también hizo buenos números de audiencias, pero acabó siendo cancelada tras su segunda temporada. Este tema por si solo ya da para artículo y medio, pero no es de eso de lo que os vengo a hablar hoy en Cine Ding Dong! Meses después de su cancelación, El Ministerio del Tiempo ha vuelto a ser noticia porque sus creadores han manifestado su intención de demandar por plagio a la serie Timeless, que se estrenará próximamente en Estados Unidos y está producida por Sony Pictures y la NBC.


A casi un mes de su estreno, poco se ha visto de Timeless más que su trailer y algunos sneak peeks, pero sus muchos parecidos con El Ministerio del Tiempo ya han hecho saltar todas las alarmas. La serie de la NBC también está protagonizada por una mujer y dos hombres que trabajan para el Gobierno, viajando a través del tiempo para enfrentarse a aquellos que quieren cambiar el curso de la historia. Además, también incluye pequeños detalles característicos de El Ministerio del Tiempo, como las famosas puertas del tiempo, que uno de los personajes principales también es viduo, o incluso el tipo de humor tan propio de los hermanos Olivares. La diferencia principal entre la serie española y la norteamericana es que la primera muestra hechos importantes de la historia de nuestro país, mientras que la segunda, lógicamente, se centra en el pasado histórico de Estados Unidos.

Si todo lo que tuvieran Onza Entertainment y Cliffhanger (productoras de El Ministerio del Tiempo que están llevando la causa) para argumentar su caso fuera esto, os diría que su demanda difícilmente sería admitida a trámite. Incluso en caso de ir a juicio, lo más seguro es que acabaran perdiendo. No es la primera vez, ni será la última, que se da un caso de este estilo y prácticamente siempre acaba en el mismo resultado: fracaso rotundo del demandante. ¿Por qué? Resulta que Timelessno ha copiado más que la “idea” de El Ministerio del Tiempo, el concepto. Ni una línea de guión, ni un evento concreto, ni un personaje, ni la secuencia de cabecera o la banda sonora. Siempre basándonos en la información que ha salido a la luz hasta ahora, Timeless parece haber copiado solamente el concepto en el que se basa El Ministerio del Tiempo. A continuación explicamos por qué esto es tan importante.


Lo más crucial a tener en cuenta dentro de la Ley de Propiedad Intelectual es que las ideas, como simple concepto, jamás pueden estar protegidas por un copyright. De buenas a primeras esto puede parecer injusto, sobretodo en estos casos tan claros como el de El Ministerio del Tiempo, pero tiene su razón de ser. Si se permitiera registrar meros conceptos como copyright y prohibir así su uso por terceras personas, estaríamos limitando los esfuerzos creativos de los implicados hasta el punto de hacer prácticamente imposible cualquier avance artístico, ya sea en el mundo de la televisón o en otro.

Llevémos este supuesto al límite para comprenderlo mejor. Si de repente los creadores de Juego de Tronos prohibieran a cualquier otra persona hacer una serie sobre fantasía medieval con dragones, o si Shonda Rhimes obtuviera la exclusiva sobre dramas médicos de manera que la única serie que pudiera existir con tal premisa fuera Anatomía de Grey, entonces apenas habría espacio para los guionistas y showrunners para desarrollar nuevos contenidos.

De hecho, todo aquel que ha estudiado literatura sabe que existe una clasificación de tramas y personajes que se repiten una y otra vez a lo largo de la historia en libros, películas, obras de teatro o shows de cualquier tipo. Por así decirlo, todo aquello que consumimos como audiencia contiene las mismas historias y los mismos personajes reciclados una y otra vez, solo que con algunas variaciones. Es aquí donde entra en juego la individualidad del artista que está contando la historia, su toque personal será lo que diferenciará su obra de todas las otras que la han precedido.

Sabemos ahora que copiar el concepto o la idea en la que se basa una serie, película u obra ficticia de cualquier clase no puede considerarse una violación de copyright, pero aquí no acaba el caso que nos ocupa. Una vez establecido todo esto, parece ser que los creadores de El Ministerio del Tiempo tienen mucho más que argumentar a su favor. Según avanzó Javier Olivares a El Confidencial, Sony estaba interesada en adquirir los derechos de la serie y se puso en contacto con ellos para pedirles guiones y vídeos de la primera temporada. Incluso se llegó a subtitular al inglés uno de los capítulos para que pudieran considerarlo. Poco después se cortó la comunicación sin llegar a ningún acuerdo y unos meses más tarde Timeless apareció de la nada.

Si esto es cierto, entonces sí que es posible afirmar que los españoles tienen la sartén por el mango. En este caso ya no estaríamos hablando tanto de plagio como de un contrato implícito que Sony incumplió al apropiarse indebidamente de los materiales que se le facilitaron, después de contactar a los creadores de El Ministerio del Tiempo manifestando su intención de comprarles los derechos de la serie para adaptarla en la televisión americana. De hecho, un supuesto muy similar dio lugar a uno de los casos de propiedad intelectual más famosos de la historia de Hollywood, el de la película Ace in the Hole (1951) de Kirk Douglas. En esa ocasión el demandante, el guionista Billy Wilder, salió victorioso y sentó un precedente importantísimo en el derecho estadounidense.


Por ahora, poco más se sabe sobre la demanda de Onza Entertainment y Cliffhanger. La NBC aún planea estrenar Timeless el próximo 3 de octubre, y ni ellos ni Sony han hecho ningún comentario al respecto. Ni siquiera la prensa norteamericana parece haberse enterado de lo que está ocurriendo, y si lo han hecho no han mostrado interés alguno. De momento, Javier Olivares ha querido dejar claro a todo el mundo con un post en Facebook que esto está muy lejos de ser una pataleta suya y que los servicios jurídicos encargados de llevar adelante la demanda se lo han tomado muy enserio y siguen trabajando en ello. Sólo nos queda sentarnos y esperar para ver cómo avanza este asunto.